La formación a distancia tiene su origen a finales del siglo
XIX en Gran Bretaña, en el ámbito universitario, destinado
a los trabajadores profesionalmente cualificados. Más tarde
la iniciativa fue exportada a otros países en proceso de modernización
y apareció en nuestro país con la finalidad de cubrir
la falta de técnicos especialistas en la industria. El sistema
educativo español ha experimentado durante las últimas
décadas numerosas transformaciones en en ámbito institucional,
estructural y tecnológico, que han permitido una renovación
educativa fomentando nuevos sistemas educativos.
Actualmente el desarrollo de la formación a distancia como
una nueva modalidad educativa se presenta como una alternativa a
la formación presencial y permite dar respuesta a las necesidades
educativas que plantea una sociedad cada vez más diversificada
y en constante evolución.
Existen más de 1500 instituciones en todo el mundo de educación
a distancia que superan ya los 30 millones de estudiantes.
Con una compleja y específica metodología y adaptación
curricular, la formación a distancia se está consolidando
como un sistema abierto y flexible que incorpora innovadores sistemas
de evaluación.
En este sentido cada día es más usual y necesaria
la utilización de producciones audiovisuales, materiales
multimedia, tecnologías de la información y la comunicación
y su aplicación en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
¿Qué es la formación a distancia y a quién
se dirige?
La formación a distancia posibilita el acceso a la educación
a todas aquellas personas que por circunstancias personales, sociales,
geográficas o otras de carácter excepcional no pueden
seguir la enseñanza a través del régimen presencial
ordinario.
La formación a distancia se dirige a quien desee este tipo
de formación, a aquellos que no pueden acceder a la educación
de una forma normalizada, los que no disponen de tiempo, los que
sus horarios de trabajo sean incompatibles con los centros docentes
o aquellos que no pueden superar las dificultades de desplazamiento.
Consejos prácticos Asegurarse de que
el centro dispone de un servicio de Orientación Tutorial
para atender las necesidades del alumno.
La comunicación con el tutor y el profesorado debe ser fácil,
ágil y personalizada.
Valorar los servicios complementarios del centro: forums de debate,
videoconferencias, organización de actos culturales y académicos,...
También encuentros presenciales con profesorado y alumnado
que complementen el trabajo en casa.
Debes conocer o averiguar la calidad docente y formativa del centro.
Los materiales de estudio deben ser asequibles, completos y atractivos,
estimulando y facilitando el acceso a otras fuentes complementarias
de información. A la vez, este material, también debe
ser diversificado, tanto escrito como audiovisual.
El centro debe estar al día de las posibilidades que ofrezcan
las nuevas tecnologías y aprovecharlas al máximo y
ofrecer asesoría técnica al alumnado.
El centro debe garantizar una evaluación continua de los
alumnos y un seguimiento activo de los aprendizajes.
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